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Notas 31 - 39 de 39

TITULO de la OBRA:Lo que nunca se perdio
FECHA: Emitido el 20 de Junio del 2011 por el Canal 9
LUGAR: de Buenos Aires (Argentina).
ACTORES:

Los sobrevivientes con el apoyo del Ejército Argentino, que facilitó personal, vestimenta y armamento, se recrearon situaciones que ilustran los relatos de cada uno de los protagonistas.


DIRECCION: Daniel Circosta

COMENTARIO:

"Lo que nunca se perdió"

por Marta Medina

Es el nombre del documental que narra la historia de un grupo de soldados de la compañía “A” Tacuarí del Regimiento Nº 3 del Ejército Argentino “Manuel Belgrano”.

El documental me pareció una obra de arte por la manera en que presenta el relato de un ¨grupo” de ex combatientes de un modo intimista, respetuoso y sin apelar a golpes bajos.

Se trasmite el testimonio de estos sobrevivientes desde un pozo, la trinchera. A ese lugar el director se acercó a registrar, a grabar, a mostrar ese ¨cuerpo¨ que aún conforman después de 29 años.

Esta manera de ubicar la cámara me hizo pensar que como analistas, cuando se trata de escuchar a un analizante que atravesó (o fue atravesado) por un acontecimiento traumático, como el director del documental, tenemos que bajar ¨a la trinchera¨, a registrar, a ser testigos de lo que pueda ser mostrado, aunque a veces, sea sin palabras.

Quizás, si nuestra máquina de registrar es lo suficientemente paciente, podamos circunscribir, rodear, el borde del pozo, a la espera de algún significante que drene algo de ese gran quantum de energía que no cesa de explotar.

Este documental apunta a mostrar lo que en esta sociedad aparece oculto de un modo cuidadoso y conciso. No retoma responsabilidades políticas, sino el testimonio de lo que algunos tienen para mostrar.

Este acontecimiento traumático ocurrió en este país, no sólo para ¨esos del pozo¨.

¿Cómo operará ese agujero en nuestro presente? ¿Qué del acontecimiento traumático estará estragándolo sin qué de eso se hable?

Como psicoanalistas vale la pena aprender algo del director del documental, Daniel Circosta; cercanía, apertura, respeto, y sobretodo, actitud para bajar con nuestro dispositivo ¨a las trincheras¨.

 

Marta Medina: escuchabelgrano@hotmail.com

Enlace:

14 de Junio: Lo que nunca se perdió - 1º Parte



TITULO de la OBRA: Pacto entre adolescentes
FECHA: 2010
LUGAR:
ACTORES:

Nancy Travis,Thora Birch, Madisen Beaty, David Clayton Rogers


DIRECCION: Rosemary Rodrígue

COMENTARIO:

"Pacto entre adolescente" o  "La sexualidad no domesticada".

por Gustavo Cappelli

Este film norte americano (hay otro realizado en España), pretende reflejar una historia Real, acontecida en el año 2008 en EEUU.

El relato gira en torno a un grupo de muchachas que concurren al mismo instituto de enseñanza. Las chicas habían llegado a un acuerdo: quedar embarazadas y compartir esa experiencia.

A partir del momento en que las muchachas quedan embarazadas, comienzan a intervenir los diferentes discursos institucionales debatiéndose cómo deberían ser las cosas.

La película tiene varios frentes nada despreciables para comentar, tal como las diferentes instituciones responden a este acontecimiento, como por ejemplo el periodismo que en su papel de investigador devela algo que en la neurosis se presenta como un no querer saber nada de eso que se escapa a su dominio.

Educación sexual

El embarazo como un acontecimiento que para la institución familiar de estas jóvenes interrumpen el ideal que tenían para ellas, la de estudiar y seguir una carrera. La película pone en evidencia que hay algo que va más allá de la educación sexual, justamente, que la sexualidad no es un mero acto físico, un conflicto del despertar hormonal, que no es tan solo un problema de educación, de normativas y principios para regular, es una sexualidad que tiende a los excesos.

El fantasma gobierna

Este cortometraje deja al descubierto cuestiones fantasmáticas, como las de ser tenidas en cuenta, ser aceptadas, no ser abandonadas y la de taponar algo de una falta en el sujeto. La llegada de un hijo como una promesa que en un primer momento es ubicado imaginariamente como una propiedad que puede dar sus beneficios, tener un bebé, ser madre, obtener una identificación que promete en la ilusión neurótica de algunas de estas chicas un pase a un lugar mejor en el mundo.

Cuestión de identificación

El lazo entre estas muchachas ubica el aspecto de la identificación en la histeria, este tipo de operatoria no es patrimonio exclusivo en la adolescencia, pues las madres en el film intentan hallar un punto de identificación, un punto en común para manejar la sexualidad de sus hijos.

La identificación nos dice Freud es la más originaria de los lazos afectivos, y que se ponen en juego cuestiones inconscientes.

En este caso la primera de las chicas que se embaraza se postula como pose-dora de un producto en su cuerpo que promete resolver algunos conflictos internos, algunos fantasmas de estas jóvenes. Se puede apelar a una teoría generalizada, que abunda por todos lados, que da cuenta de lo que lleva a una muchacha a quedar embarazada. Se puede por ejemplo explicar muy fácil cuando la joven es de clase pobre y el tener un hijo funciona como un valor que otorga un lugar social.

Pero ¿Por qué una muchacha de clase media le sucede lo mismo y como en este caso se encuentran tan decididas a tenerlos? Las respuestas también son de rápido hallazgo, como rivalidad con la madre, tener un hijo nos dice Lacan es como regalo al padre, etc., pero para los psicoanalistas el interés recae en lo singular de esa muchacha que en su relato configurará una “falta”, que encuentra en esa identificación una salida idealizada. Así como un hijo es tan singular, así también lo que señala el sujeto en su discurso que “la lleva” a esos aconteceres.

Otro aspecto es como la periodista que investiga este fenómeno resulta estar marcada por acontecimientos similares que le sucedieron en su juventud convirtiéndose esto en una causa a perseguir. Y en varios momentos del film y sobre todo al final esta periodista de Internet relata un antes y un después de haber cedido su hijo.

El acto  y el p-acto

Un acto que cambió su vida, donde ya nada pudo ser igual. Como siempre en estos comentarios buscamos servirnos de estos documentos fílmicos para llevarlo al consultorio, y es allí entonces donde cada consultante tiene la oportunidad de captar el lugar que tiene el hijo en el entramado de la pareja, el pacto en la pareja.

Enlace Trailer

http://www.youtube.com/watch?v=GjsfdHIJw2E&feature=share



TITULO de la OBRA: "El encanto del Erizo"
FECHA: 2 Septiembre 2010
LUGAR:
ACTORES:

Josiane Balasko-Garance Le Guillermic-Togo Igawa-Anne Brochet


DIRECCION: Mona Achache

COMENTARIO:

"El encanto del Erizo" o "Fecha de vencimiento para el diálogo"

por Gustavo Cappelli

“El encanto del erizo” (basado en el best seller La elegancia del erizo, de Muriel Barbery) es un film que invita a los psicoanalistas a conversar sobre el modo de tratar algunos temas, como por ejemplo el de las ideas que en un primer momento se presentan como fijas, con un grado de convicción, en este caso en relación al suicidio. Este film promueve la puesta en conversación sobre el tema de la vida y su significado.

El film tiene varios aristas que no son nada despreciables para una analista, como por ejemplo; el sentido que le otorga esta muchacha a la vida, la familia francesa burguesa bien acomodada, el lugar de un hijo en la familia, la madre psicoanalizada y la relación a los psicofármacos, así como la crítica que hace la protagonista a la sociedad. Pero voy a tomar solo el punto, en el que sus cuestionamientos existenciales y sociales llevan a esta niña a la idea de suicidarse cuando cumpla los 12, dejando un testimonio de su visión de la humanidad en su filmadora.

La fecha límite es el día de su cumpleaños número 12. Ahora bien, en el caso de suponer que esta púber estuviese en análisis, el psicoanalista contaría con un plazo, y ese lapso ofrece un tiempo para establecer una apertura con el inconsciente, con lo que insiste. Contamos con un plazo que es el que transcurre en la película.

En ese tiempo marcado por el 12, la joven muchacha comienza a poner de alguna manera en duda su plan. Y esto es posible al encontrarse con la portera, encuentro con ese ser enigmático, que le permite replantearse la manera de llevar a delante la vida.

Para los psicoanalistas no se trata de un abordaje bajo el convencimiento, en este caso, una manera diferente a lo ya ideado, no se trata de demostrarle al sujeto que desea suicidarse que la vida es bella, que esta equivocado. No nos ubicamos en el lugar del maestro que enseña, que enseña al paciente lo productivo que es la vida. Claro que puede ser usado como un artilugio para conmover un poco y en algunos casos mostrar interés.

Y si el tema se presenta a la manera de un pensamiento que no acepta ser deslizado en el diálogo, que insiste con su estribillo, tampoco se lo estimula a no reincidir en el pensamiento, ni intentar demostrarle que no le falta nada en la vida o que hay cosas peores, etc.

La protagonista que planea el día de su muerte con definición y decisión es un plazo con el que puede contar el analista para trabajar con ese estribillo, fecha donde caduca el dialogo.

El film pone en evidencia el encuentro con lo inesperado de otro sujeto: la portera, que hace cambiar sus ideas, la idea de la vida. Tanto Paloma como la portera, comparten un secreto. En el encuentro con la portera y el nuevo vecino se arma un relato, que va modificando a los tres.

Lo que va aconteciendo en esta historia cambia radicalmente la manera de pensar y sentir la relación con los seres y el sentido de la vida se les resignifica. Al final, el secreto deja de estar velado, ya no se esconde tras la portería y el encanto deja verse otorgándole a la vida un sentido que divide a Paloma.

En el análisis también se trata de un secreto, algo enigmático y del encuentro con lo inesperado que abre nuevos significados. Un detalle, es la cámara de filmar, donde con ella quiere dejar testimonio y de esa manera se dirige a un testigo, a otro quien dirigirse, con lo cual alienta a significar que no es un acto solitario el suicidio, ni que su verdadera intención sea suicidarse, nos deja una posible alternativa, que sea un sentimiento de pérdida anticipatorio y angustiante de sentido que le provoca la idea de la vida.

Como en el análisis estos dos personajes se ven modificados por un tercero, un hombre que no le habla ni al yo ni al moi, sino al “tu eres eso”.Es quien crea los espacios para cambiarles el sentido de su discurso y por ende el curso de sus vidas.

Claro esta, que por fuerza de la historia, el final corrobora que encontrarse con el deseo y lo que vela el inconciente no es sin la falta y lo irremediable sucede igual…..morir.

Espero que estas palabras inciten a aquellos que no vieron la película a ser llevados al encuentro con el encanto de lo inesperado del film y como esta pequeña lleva adelante el auto tratamiento del deseo.

 



TITULO de la OBRA: 127 Horas
FECHA: Marzo 2011
LUGAR: Bs. As.
ACTORES:

James Franco, Amber Tamblyn, Kate Mara, Clémence Poésy


DIRECCION: Danny Boyle

COMENTARIO:

"127 Horas" o "Atrapado en una grieta"

por Gustavo Cappelli

Esta historia trata de un hombre que está totalmente dedicado al deporte aventura, y un fin de semana, que como muchos otros de su vida, se dirige al Gran Cañón.

Una vez allí, sufre un accidente, escena a la que nos lleva rápidamente el director (luego de viajar en su camioneta, bicicleta y finalmente a pie), donde queda atrapado por una roca que le aprisiona el brazo contra una pared del cañón. Es un joven de esta época, posee una filmadora donde registra todos sus movimientos y su caída hasta el último momento, también tiene un cronómetro donde contabiliza las 127 horas que le lleva la aventura.

Mientras esta allí atrapado, hace de ese pequeño espacio todo un escenario donde ira describiendo lo que le sucede. Hasta entablar relatos dedicados, por ejemplo a sus padres.

Sin embargo ofrece poco de lo que sería, una introspección sobre sus actos y errores, como por ejemplo el de ser llevado por sus goces indomables. Aunque hay un momento de replanteo de cómo llevó su vida, se deduce que no es el tema central de la trama.

La inminencia de la muerte

Es aquí donde hago intervenir mi lectura con la clínica psicoanalítica. Igual que en el film, que nos lleva rápidamente a la encrucijada fatal, se puede ubicar, el momento en que un sujeto llega a consulta por padecer una fuerte angustia, desde que le diagnostican una enfermedad terminal, con alguna presunción del tiempo de vida que le queda. Este hombre esquivó en muchas ocasiones al psicoanalista que le recomendaban sus allegados. Solo tuvo unas escasas visitas, a un psiquiatra que lo medicó para estar más tranquilo.

Este sujeto llega bastante vulnerable, dividido por la inminencia de la muerte. Este estado lo lleva fácilmente a cuestionarse muchos de los actos de su vida, declina sus armas defensivas intelectuales y discursivas ante la mismísima muerte para ubicarse como un sujeto en falta, más bien en pecado, y como el protagonista del film reprocharse hasta el no devolver las llamadas telefónicas. “Todo” lo que le resultaba indiferente en su vida, ya de cara a la muerte se convierte en un “todo” importante y trascendente que lo hace confesar como un egoísta ante sus prójimos. Nuestros encuentros ubicaron el diálogo ante la vida y la muerte en un lugar diferente del que se proponían en las primeras entrevistas. El film pasa de largo y con rapidez los momentos reflexivos y de auto reproches en los que algunos mortales pueden vivir frente a la muerte, solo se centra en las peripecias y virtudes de este hacedor de piruetas que lucha con firmeza para salvar su vida a brazo partido.

El protagonista se rescata con el espíritu de un deportista, por momentos a alguien le podría parecer algo exaltado.

Todo se juega en ese lugar encerrado, pero la cámara con sus buenos ángulos y otros tantos trucos logra que el diminuto escenario no se presente como monótono.

Ingenio que hubiese venido bien para los que filmaban a los mineros encerrados en la mina en chile. Ni hablar si a esto le sumamos algunas escenas de un cuerpo maltratado y lacerado que permiten al espectador mantenerse despierto. Si usted sufre de algún problema relacionado con los lugares encerrados esta advertido que el escenario es una pequeña grieta en una gran piedra.

Como para muchos parlantes nos resulta la vida misma, en relación a nuestra falta: a veces una gran grieta en una pequeña piedra.

Enlace:

 

127 HORAS-TRAILER SUB HD



TITULO de la OBRA: "In tratment Episodio 5 de la primera temporada"
FECHA: 2010
LUGAR: HBO Prodcucciones
ACTORES:

Gabriel Byrne-Sonya Walger


DIRECCION: Richard Patrick

COMENTARIO:

"In treatment en el Taller de Psicoanálisis"

por Monica Magaldo- Carlos Vilaseca- Gsutavo Cappelli

En el último encuentro del taller 2010, elegimos ver un capítulo de la serie “In treatment” (la ultima sesión de Laura, episodio 5 de la primera temporada).

Pusimos en conversación las intervenciones del terapeuta, es decir los elementos que participan en la cura: la transferencia, la interpretación y los obstáculos del analista para ejercerlos.

Apertura de la sesión:

Lo primero que se destacó en el debate fue la apertura de la sesión donde el analista comienza hablando, e introduciendo un tema a tratar, a lo cuál la paciente retruca la propuesta diciendo: “ésta es la última sesión”. Entonces nos detuvimos un poco en las posibilidades de apertura de sesiones en los diferentes momentos de un tratamiento y con los diferentes sujetos.

La declaración de amor:

En el debate surgió en particular la declaración de amor que Laura le hace y la reacción del terapeuta, protagonista de esta novela donde deja revelado que como persona no es indiferente a Laura.

Y nos muestra, un tema que se presta a muchas suposiciones y fantasías sobre:

“Qué hace un analista con sus sentimientos”.

Lo emocional del terapeuta que se pone en juego en la sesión con la paciente. Cuestión que él niega en la charla con su supervisora. “nuestros sentimientos, hay que ahorrárselos en declararlos” dice lacan.

La no dirección de la cura:

El terapeuta fuerza, lo mismo que la supervisora que quiere llevar la conversación para algún lado. Por ejemplo cuando emite un juicio moral acerca de la escena descripta de la adolescente con un hombre de cuarenta años. En vez de resaltar algún significante que hable del sujeto como por ejemplo puede ser “Lolita”. El forzar en ese diálogo esta apuntalado en la creencia de que existe un lugar de saber, el lugar del amo. El profesional queda mortificado al permanecer atrapado en las redes de lo imaginario.

Por momentos se destacan intervenciones del analista que parecen que abren un diálogo distinto pero termina en la misma red de lo imaginario, busca el sentido que deben tener las cosas.

La envía a hablar con el padre de carne y hueso, no trabaja con el padre simbólico. No quita que las descripciones del terapeuta tengan una lógica, uno podría decir que se trata de la misma pregunta de donde estaba ubicado el padre de Dora. Cuando Dora fue con el señor K. (1) Y usted que siente: Otro aspecto es el dialogo que se desprende de la pregunta del terapeuta: ¿vos que sentís?

Pensamos que es una modalidad de intervención que le vuelve al analista en boca de la paciente, la histeria que busca cuestionar al amo. Es sumergirse más en lo imaginario y alentar a las preguntas de los sentimientos donde Laura le interroga: ¿Dígame usted que siente por mí?

El goce de la persona del analista se filtra con toda la fuerza en las intervenciones del análisis. Abstinencia es no intervenir desde el sentido propio. No alejarse del discurso del paciente, sino se hace presente la denominada transferencia negativa.

La salida del análisis:

Otra pregunta que surgió:

¿Qué hacer cuando un paciente dice?: es la última sesión.

Si intentamos detener la salida abrupta del análisis vía el yo, es decir frases como; lo seguimos la próxima sesión, un pequeño cierre antes de dejar, busquemos una conclusión a este momento o lo pertinente para conversar con el yo. Son tentativas que pueden funcionar provisoriamente y en tanto este bien sujeto por la transferencia. Usted es el culpable: Una versión de la estructura histérica dice: “usted me llevo a esto”.

Es el máximo de una expresión que le permite ubicar la responsabilidad en el otro. Es el momento en que Laura le dice al terapeuta que no hizo bien su trabajo como médica causando la muerte de un paciente por pensar en él y que de alguna manera él es responsable por no haberla correspondido en su amor. Laura le dice al terapeuta mientras se sirven un café: “ mi paciente falleció por su culpa por estar distraída pensando en usted”. Es como si dijera; ¿Mire lo que me hizo hacer? Si el analista no interviene en la ranura de lo simbólico que toca algo de lo real el paciente se enoja y puede terminar provocando la transferencia

Interrogantes:

Finalizamos con los siguientes planteos:

¿Cómo es entendida la regla de abstinencia?

¿Cómo se trabaja con el concepto de padre simbólico?

Para poder diferenciar al padre de carne y hueso. ¿Cómo se puede ubicar las posibles causas de las interrupciones en el análisis?

Referencias:

1) Reseñas 2010 Caso Dora http://www.psicoanalisistaller.com.ar/resenas.asp

 



TITULO de la OBRA: El cisne negro
FECHA: Febrero 2011
LUGAR: Bs. As.
ACTORES:

Natalie Portman ,Rainn Wilson,Joseph Gordon-Levitt


DIRECCION: Darren Aronofsky

COMENTARIO:

"El cisne negro"…"un semblante femenino"

por Mónica Magaldo

La historia de ésta protagonista puede rápidamente leerse como el caso de una mujer que ante la posibilidad de obtener un papel importante en su carrera sufre una desestabilización.

Nos recuerda el caso del presidente Shereber, un clásico de la literatura psicoanalítica. La protagonista al momento de tener que representar el cisne negro se encuentra en dificultades que nos permiten inferir que en su estructura falta un significante, el del nombre del padre, que operaría como soporte de sentido o causa.

Tiene escenas que nos muestran su desencadenamiento con fenómenos elementales, alucinaciones y pseudo construcciones delirantes muy interesantes y bien realizadas. Aunque por momentos nos trasladan a un compendio de psicopatología, que achata las expectativas del saber hacer de un artista.

Por eso esta perspectiva no es tan interesante, como la que ofrece para los espectadores, la angustia o expectativa de la decepción de una historia de amor.

¿De que se trata el Lago de los cisnes? 

El Lago de los cisnes es una de las historias que como cuento de hadas, no tiene un final feliz. Creo entonces que nos ofrece por un lado, una historia de locura (como enfermedad) pero por el otro, algo de la locura femenina. Con esto me refiero al “goce suplementario”, eso que está “en más”, y que se ubica en los tiempos en que Lacan hablaba de las fórmulas de la sexuación (Seminario 20).

El cisne negro, es el semblante de La mujer y la sexualidad que ella no podía representar, solo sirviéndose de un poco de locura.

La pregunta es:

¿y cómo lo asumen las mujeres no tan locas?

Yo diría que con un poco de locura también, pero bajo la comprensión de “la representación” es decir del significante, es un lugar a ocupar momentáneamente…. Al momento del amor.

Por eso, mientras la protagonista enloquece clínicamente, bordeamos la locura de las otras bailarinas, que esperan “ser tocadas” por el director y compiten (con pito) como toda lógica fálica por un segundo de brillo, ser la estrella .

Y que cuando el reinado acaba, a veces sin necesariamente perder la razón, pierden el sentido de aquello que las causa. Pero como decía, en términos de amor y sobre todo en relación a los sexos, la razón no tiene nada que hacer allí. Pero si, la pasión, la pulsión, el goce o el término que queramos escoger a la de hora de…eso-coger. El film puede ofrecernos una lectura del lugar de la mujer y de lo femenino, en el entramado de lo imaginario como espectáculo, para ser visto, a costa de un cuerpo real que se desgarra por todos lados y despunta nuevamente a los síntomas de la época: como la anorexia u otro tipo de privaciones para ofrecer una imagen heterea, que no necesariamente se incluye en este tipo de práctica como la danza. Nos queda el semblante que ofrece el lenguaje, el discurso, la poesía, o la expresión consentida del amor y así es como crecemos entre cuentos de hadas y amor, cuentos necesarios para velar el vacío, pero son solo eso… cuentos de amor, que nos posibilitan contarnos, ser tenidos en cuenta en el mundo del Otro.

Y las mujeres pueden asumir entonces, su lugar de reinas amadas, de elegidas convirtiéndose en “La excepción” entre las otras, en el encuentro con el Otro Sexo.

Enlace;

BLACK SWAN - Official HD trailer



TITULO de la OBRA: Vete y vive
FECHA: 2005
LUGAR:
ACTORES:

Yaël Abecassis (Yaël), Roschdy Zem (Yoram), Moshe Agazai (Schlomo [Niño], Mosche Abebe (Schlomo [Adolescente]), Sirak M. Sabahat (Schlomo [Adulto]), Roni Hadar (Sarah), Yitzhak Edgar (El Qes Amhra), Rami Danon (Abuelo), Meskie Shibru Sivan (Madre de Schlomo), Mimi Abonesh Kebede (Hana).


DIRECCION: Radu Mihaileanu.

COMENTARIO:

“Vas, vis et deviens”

por Andrea Cufré

¿Cuál es la esencia de nuestra subjetividad?

¿Es siempre la misma; o se transforma?

¿Qué define nuestra Identidad?

¿Qué nos hace posicionarnos de determinada manera en el ejercicio de una función?

“Vas, vis et deviens”[1], producción del año 2005 del Director Radu Mihaileanu (rumano exiliado; el dice de si mismo ”soy alguien que habla francés con acento rumano; y que habla rumano con acento francés”), nos invita a pensar acerca de algunas de las cuestiones que se mencionan. Traducible como Vete, vive y deviene, resulta interesante el despliegue, a lo largo de la película, de una trama cargada de afecto y simbolismo en torno a estos tres términos que anudan en una complejidad a veces angustiante; intraducible, la esencia de una Historia cuya construcción es magníficamente narrada en el desarrollo de la misma.

La trama se inicia en el contexto de una operación organizada entre 1984 y 1985 por Israel y EEUU, denominada “Operación Moisés”, la cual contó a su vez con la colaboración del Mossad (Servicio secreto israelí), en la cual se proponían la repatriación de los judíos etíopes, los cuales eran denominados falashas. De acuerdo a lo que se narra, 8 mil judíos etíopes fueron salvados debido a esta intervención, a la par que otros 4 mil murieron a causa de enfermedades y el hambre, quedando así centenas de niños solos y huérfanos.

En ese contexto de pobreza, hambruna, enfermedades y muerte, los campamentos no solo estaban habitados por judíos sino también por quienes no lo eran. El protagonista de la película, un niño de unos 9 o 10 años, y su madre, son testigos junto a otros de otra muerte más. Kidane, tal el nombre de la madre del niño, observa con mirada adusta el entierro del hijo de Hana, judía etíope cuyos lamentos inundan el silencio de la noche del campamento. Hay movimiento de vehículos y gente: más falashas serían llevados a Israel. Kidane no duda: despierta a su hijo, dormido en el suelo y lo aparta a un costado.

Allí, en medio de la oscuridad y la noche, enuncia decidida la sentencia decisiva: “vete” (vas). Señala a Hana, en la fila que esperaba, en tanto judía, subir al camión que iniciaría su repatriación. El niño parece no entender, por lo que ella repite su sentencia: “vete”… “no llores”.

La angustia desborda al niño: no hay duda ni incertidumbre en ese imperativo materno; de ello habla el gesto adusto y la expresión rígida de su madre; irremediablemente convencida: “vete”… “no llores”. Solo hay certeza imperativa; certeza que se hace mandato en el siguiente “vive” (vis) y “deviene” (deviens). El niño acalla sus lágrimas, y con gran pena se aleja de su madre para situarse en la fila junto a Hana. El niño emprende así un camino que sólo brevemente será acompañado por aquella a quien su madre misma le designa como su nueva “madre”.

La enfermedad y la muerte arrebatan, ya en tierra israelí, la vida de esta mujer que aceptó en silencio, solo con una mirada, el pacto que Kidane, también sin palabras, le propuso. Hana, mujer dolida y sufriente que lo perdió todo; y tal vez por las huellas de esas pérdidas en su subjetividad, acepta a este niño como su hijo, donándole un nombre, Schlomo (Salomón), una genealogía y una historia, con padre, hermanos y abuelos que serían la garantía no solo de su vida como judío; sino de su vida misma. Schlomo deberá apropiarse de esa historia para cumplir con ese mandato de vivir; planteo interesantísimo de la película en el sentido de mostrar con esta historia cómo la vida, el deseo de vida y la donación de la vida no son algo dado, sino que conllevan en si, en el plano de la tópica que sea, una desición; una apuesta, un recorrido y un trabajo: en este film se muestra de manera dura pero cargada de belleza y simbolismo como vivir es el efecto de múltiples desiciones, de múltiples deseos, y del entrecruzamiento entre esos deseos.

La vida de Schlomo comienza a discurrir entre esos entrecruzamientos: desde el “vete” de su madre, que quedó en Etiopía; el nombre y la historia de las que ha debido apropiarse, hay un pasaje plagado de incomodidad y mal-estar. Pese a la presencia de deseos que aspiran a sostener su vida, Schlomo sufre y añora su vida anterior y su querida madre Kidane; a quien debe silenciar en la realidad para no delatar su verdadero origen. Curiosamente, su nombre verdadero nunca es mencionado en la película; sólo la referencia a su madre y a su vieja vaca Mandala, que era el sostén de la familia, inundan las noches solitarias del niño mirando con añoranza la luna; negándose a dormir en una cama y rechazando no solo el alimento sino la forma en que se le proponía comerlo (con cubiertos). Schlomo es adoptado por una familia israelí, quien ya contaba con otros dos hijos adoptivos. Yaël y Yodim emprenderán un camino cargado de paciencia y amor en función de que el niño pueda sentirse parte, no solo de una familia, sino de un país, de una cultura y de una sociedad, la cual no le hará fácil a este niño (supuestamente) judío y negro el ser parte de la misma. Resulta interesante pensar los distintos matices, encarnados en distintas subjetividades, del ejercicio de una función: tres matices diferentes que implican distintos lenguajes, distintas culturas, distintas historias; pero con el común denominador de que sus acciones son, a mi parecer, efecto de una desición no solo de dar, sino también de sostener la vida. Una desición de amor. Kidane; madre etíope, que viendo el entierro del hijo de Hana, obliga al niño, seguramente no sin desgarrarse, a irse y dejarla.

El amor en su rostro de renuncia se hace carne en esta mujer que en el ejercicio de su función, habla y decide: “vete”; renuncia fundada en la certeza de ser la única oportunidad de que su hijo escape de la enfermedad y la muerte. Ella lo dice claramente: “vete, vive y cambia[2]”. “Vete… para vivir… quiero que vivas, aunque ello implique que te vayas; y devengas (ya no seas el mismo?)” Hana; madre judía etíope, quien en pleno duelo por su hijo muerto apenas horas antes, acepta a Schlomo como su hijo, le da ese nombre, una historia y una familia; historia que no es la verdad de la vida del niño; pero le permitirá sostenerse en la vida en otra tierra.

“¿Es su hijo?” le pregunta un tribunal que decide si se queda en Israel o es deportada. Hana no duda; y solo la certeza de su respuesta afirmativa trascenderá su propia muerte y le permitirá al niño trazar un tramo más en ese recorrido desconocido, pero marcado por el “vete, vive y cambia”. Yaël, mujer dulce, cariñosa y paciente; delicada y culta. Trabaja sin desanimarse para que Schlomo pueda apropiarse del lugar brindado en esa familia, de su idioma, de sus costumbres, cultura y religión. Madre tierna y dulce que se convierte en una fiera cuando el prejuicio y la discriminación se hacen presentes en la vida escolar de Schlomo y el director le solicita que lo saque porque los demás padres sino sacaran a sus hijos de la escuela; además de “tener miedo por las enfermedades del África”. Yaël enfurecida, fuera de sí, pide la atención de todos los que estaban allí frente a la escuela; y les habla de la bondad de su hijo; de que sus ronchas son por los nervios; ya que gente como ellos son quienes no le hacen fácil a su hijo la vida. Yaël besa y lame al niño, en el afán de comprobar que no estaba enfermo y no había nada que temer. El peligro está precisamente en la segregación y el prejuicio; y Yaël no esta dispuesta a permitir que eso interfiera en la vida de Schlomo, a quien ha elegido como hijo.

El niño no se cambiará de escuela, y ella luchará con su propio cuerpo, de ser necesario, por los lugares de ese niño. Schlomo le pide por primera vez que lo escuche; y le cuenta una historia: ”Érase una vez un mono feliz, que saltaba de árbol en árbol. Tenía una familia y amigos. Se conocía de memoria todo el bosque. Un día, por accidente, cayó sobre una zarza y todo su cuerpo quedó cubierto de espinas, que le hacían mucho daño. Comenzó a quitárselas, pero se dio cuenta de que era inútil… eran demasiadas, e incluso las tenía clavadas bajo sus uñas… ¿Sabes?

Esas eran las que más le hacían sufrir. ¿Debía arrancarse las uñas para quitárselas?” Yaël acude por ayuda espiritual… ”¿puedo ayudarlo a sacarse las espinas?

” Es a través de esta madre (que elige, y es elegida)y esta familia, que Schlomo aprende a amar y comprender en sus costumbres, que su vida deviene; así como el vínculo con un rabino etíope, Qes Amhra, quien materializa el anhelo de un cierto lazo con Kidane a través de las cartas que el niño pide al rabino que escriba para ser enviadas a su madre. Madre en cuya existencia el confía hasta el día en que, convertido en médico, trabajando para Médicos sin fronteras y ya padre de un niño, encuentra esa mirada envejecida, castigada, pero viva; la de su madre que había intentado años antes, y no sin dolor seguramente, preservarlo de una posible muerte y el deterioro de una vida allí. Un grito se oye en ese encuentro: feroz, espeluznante… no tiene género ese grito… no parece ser ni de él ni de ella; tal vez por ser la expresión acompasada de un real que se vuelve realidad en un instante: un hijo vive, una madre vive.

[1] En nuestro país se vio bajo el nombre ”Ser digno de ser”

[2] En la traducción presentada en el subtitulado la palabra “deviens” es traducida como cambia; aunque tomado el título de la película (en francés en el original), “deviens” es la conjugación de la segunda persona del singular del verbo francés “devenir” (devenir).

Dirección de correo electrónico
  • andreacufre@gmail.com


TITULO de la OBRA: El camino
FECHA: Noviembre 2010
LUGAR: Bs. As.
ACTORES:

Martin Sheen Deborah Kara Unger, James Nesbitt, Simón Andreu, Angela Molina, Eusebio Lázaro y Carlos Leal.


DIRECCION: Emilio Estevez

COMENTARIO:

"El camino del duelo"

por Gustavo Cappelli

Esta película nos permite pensar que hay diferentes maneras de llevar a delante un duelo, como intentar zurcir algo que se desgarra del tejido simbólico. Nos evidencia como el duelo, tiene relación con la falta del sujeto.

Se trata de un padre que no ubica una manera satisfactoria de relacionarse con su hijo, me refiero a un diálogo que como dice su hijo: da sermones, un padre que define la vida como si la pudiésemos elegir, y que su progenitor le interdicta: “La vida no se elije, se vive”.

Este hijo viaja por el mundo y en peregrinaje a Santiago de Compostela pierde la vida. El padre va a buscar los restos, y allí comienza una serie de diálogos con el capitán del pueblo que lo estimulan a retomar el viaje inconcluso de su hijo. En ese peregrinaje se encuentra con diferentes personajes que reflejan la calidad de relación de este hombre, acentuado en este momento por el duelo.

De lo Trágedia a lo comedia

Este viaje va pasando paulatinamente de una dimensión trágica, a cierto toque de comedia.

El camino de Santiago de Compostela es una ruta que recorren peregrinos procedentes de diferentes partes del mundo, para venerar las reliquias del apóstol Santiago Mayor, y a cambio se caminan promesas, agradecimientos o misiones imposibles pendientes en la vida.

Algunos en este film no pueden dejar de fumar o de comer y el camino se presenta como la evidencia de la imposibilidad para resolver el problema.

En diferentes tramos del camino se sella una libreta dejando un registro por donde pasó ese peregrino.

El protagonista es un hombre que esta en pleno duelo, y al igual que la descripción que brinda Freud acerca del duelo, este sujeto retira su interés de sus asuntos, “cancelación del interés por el mundo exterior”. Y es que se trata de un duelo, contra los peor de los enemigos: el de las fuerzas internas, comienza para este sujeto la lectura que hace de esa pérdida.

Como en todo duelo se debaten en torno a: dar por muerto, o seguir de algún otro modo con lo que queda en la vida.

Lo que extraigo como lectura de este relato es que no hay un modo universal de hacer un duelo, que las variantes de los modos de resolución para subjetivizar esa pérdida dependen de cada sujeto, y este padre se va desahogando, llorando, y esparciendo lo que queda de ese hijo con lo que se le presenta en su camino.

Está también presente la dimensión religiosa que el film explota levemente. Pero ya sabemos que la religión posee las palabras universales para ayudar a llevar adelante un duelo, la religión tiene sus respuestas acerca de la muerte y de la vida pero para algunos sujetos la búsqueda de esas respuestas es muy singular.

Para un analista que aloja a un sujeto en un momento de duelo este film nos recuerda que el sujeto es el que decide con que valerse para arreglarse con esa perdida, y el psicoanalista se presta a veces como instrumento para acercarle los señuelos de las palabras, que servirán de materia prima para ese camino.

En este caso el padre recorre el sendero del hijo y ese andar se convierte en la nueva senda del padre. Lo que no sabemos es de qué manera fue subjetivizado, si por ejemplo a partir de ese viaje se ubicó de diferente manera para su vida.

Es que para algunos neuróticos es difícil dejar de creer que no se elije la manera de vivir, y que su control es apenas una leve imagen de cierto dominio. Pues este hijo le explica a su padre que tenía que irse de viaje para conocer otras culturas, ese “tenía” no era algo elegido, se trataba más bien un no poder dejar de hacerlo, de un inevitable. Una vez más el goce es el que decide, y no es fácil aceptar para algunos sujetos que no somos dueños absolutos de nuestras vidas, pero claro que, por ejemplo, la muerte de un hijo sacude algunos principios de la conciencia y puede dejar marcas en el resto de esa vida.

Es que hay experiencias en la vida, que a veces por un tiempo y otras para siempre, logran dejar una marca.

En este caso un “sello” como certificación de cierta recuperación simbólica de esa pérdida.

Enlace Trailer

 Martin Sheen protagoniza "The Way", el filme sobre el Camino de Santiago

 

 



TITULO de la OBRA: El discurso del Rey
FECHA: 2011
LUGAR: Bs. AS.
ACTORES:

Helena Bonham Carter, Colin Firth, Guy Pearce, Michael Gambon, Geoffrey Rush, Timothy Spall, Jennifer Ehle, Derek Jacobi, Anthony Andrews


DIRECCION: Tom Hooper

COMENTARIO:

"El discurso del rey" o "El discurso del Amo"

por Gustavo Cappelli

 

Cuando el amo no puede hacer uso de su discurso, cuando no le es posible ejercer su voz de mando, de liderar un pueblo para mantenerlo unido y esperanzado, sobre todo en época de guerra, el amo está en problemas.

De esto se trata este film, un amo que no puede hacer uso de su poder, un amo que tartamudea. Y este rey perdió su (dis)-curso de Amo, y está en graves problemas porque como nos dice Lacan lo único que sabe el amo es mandar.

Esta es la historia, o mejor dicho, una linda versión de la historia de un duque que escapa sentarse al trono, y cuando tiene que dirigir su palabra a los otros se topa con su tartamudez. En su entorno, en especial su esposa, no hace comentarios en tono de burla de su minusvalía. Incluso el pueblo se mira en silencio y nadie se ríe, ante el vacío que deja la ausencia de su voz. Frente a la muerte de su padre, los problemas se precipitan y debe tomar una decisión, pues su hermano no desea ocupar el lugar de rey, entretenido en asuntos de amores renuncia y el protagonista queda obligado asumir como tal. Entonces, su esposa se contacta con un profesional del habla.

Aquí comienza el festín para el oído del psicoanalista, pues este señor al que se le suponía un saber acerca de las dificultades del habla se las ingenió para permanecer en su consultorio, en su lugar, un lugar que en cierto modo intentaba ubicar al rey fuera de su trono, y que debía respetar sus condiciones.

Podríamos decir que el tratamiento comienza desde el momento en que la consulta la hace su esposa, queriendo ésta convertir al profesional del habla en “delivery” del palacio.

En el primer encuentro parce no prosperar, pero el rey se lleva su voz que le viene desde afuera, grabada sin tartamudear. Es que cuando uno se puede escuchar, entonces, es posible estar de otro modo, se puede decir lo que no se podía o callar lo que no se podía dejar de decir.

El rey comienza los encuentros en la morada del excéntrico profesional, de a poco baja sus ínfulas. Los diferentes acontecimientos que sacudieron al rey lo hicieron más permeable en los encuentros con el profesor, como por ejemplo el relato de sus traumas e iniciación de su tartamudez.

Gran parte o casi todo el tratamiento, se basó en un asunto de mecánica, de ejercicios para facilitar, agilizar y mejorar el cuerpo a fines de la voz, se ridiculiza lo real, como el que tiene miedo a las víboras, donde. le recetan ejercicios con víboras de goma primero y reales después hasta lograr un “usted puede”, eliminando sugestivamente un objeto de temor, creyendo que se trataba de eso.

La relación comienza a girar en torno a una posición especular, de cierta paridad, de igualdad. En los diferentes momentos del film se asiste a los “va y vienes” de los altibajos de los títulos, de los lugares de prestigio social, incluso en al final de la película se mencionan los títulos otorgados por el rey a su partenaire.

Esta descripción del film nos ilumina sobre algunos sujetos que cuando concurren a un analista, le es muy conveniente que este se ubique en un lugar no tan dispar, que no se presente como un sabiondo, el de saber todo y sobre todo con lo que le pasa al sujeto, pues esta posición puede inhibir e incluso, en algunos casos desatar un verdadero delirio.

Como tratar a Dios

Esto nos puede llevar a pensar: ¿cómo sería por ejemplo, el tratamiento con Maradona o algún otro que goza de un importante reconocimiento social?. Por ejemplo a los doctores especialistas que son reconocidos por su pericia, por curar, se los tiene que esperar en su sala, no siempre es así pero puede pasar, y una de las forma podría ser dejarlo esperando para nivelar los reconocimientos.

La cuestión al igual que en el film, es como tratar a un hombre que exige resultados, amparado en sus insignias, que supo conseguir.

No es cuestión de encuadre

Para practicar el psicoanálisis no se requiere ningún marco predeterminado, pero si se pueden crear lazos ajustados a la lógica de ese sujeto. Otra característica del sujeto de este film es que gracias a los artilugios del director los momentos en que debe dar un discurso acompañado por la música o el silencio permite que uno se identifique con ese minusválido. Pero en otros momentos se lo puede percibir, distante, con la altura que en este caso uno podría adjudicarle a un monarca.

Conocemos sujetos que no dejan de lado sus títulos, y se basan en el prestigio, la experiencia, y la trayectoria, y se ajustan el traje identificatorio cada vez que su inconsciente hace de las suyas, por ejemplo tartamudear. El doctor no se mosqueó cuando fue puesto al descubierto, de su falta de títulos y esto de alguna manera, le permitió al rey hacer la misma jugada y tomar como un semblante el lugar del trono. Volviendo al lugar del analista, puede ser incomodo sostener el discurso analítico, cuando se trasmite el psicoanálisis y el que expone, cree ocupar un lugar absoluto de su decir como un monarca del saber.

Finalmente, ¿cuánto dura el tratamiento del habla? ¿Porqué los psicoanalistas tratamos con el decir del sujeto, y si su síntoma está ubicado allí, justo en el tartamudear

¿debería ver al profesional cada vez que tenga que hablar en público?,

¿seguir la relación indefinidamente?

o ¿tan solo la relación de amistad para siempre?

El síntoma lleva al sujeto

La película gira en torno a este síntoma que lleva a dos hombres entrelazar una serie de síntomas tanto del lado del doctor como del rey, y estos dos actores por momentos logran quebrar la vidriera del protocolo y circular por una suerte de amistad.

Ahora bien, en una oportunidad escuchando a un analista, cuando los demás dejaron de aplaudir mis manos no podían detenerse. Después de un tiempo, logre descubrir lo que aplaudía, es que este hombre lograba formular preguntas allí donde a veces parecía no poder caber una.

Es que, la pregunta es uno de los caminos de inicio a un tratamiento psicoanalítico, y al fin y al cabo, en el proceso analítico también se está abierto a la indagación, o al menos se tiene la convicción que existen más preguntas que respuestas, que no se puede decir: “así son las cosas”.

Y este hombre, que no puede dejar de tartamudear, hasta antes de la llegada del profesor chiflado, no deja de ser atendido como un rey, y ese actor maduro halla una diferencia, para con- mover algo. En la época actual, los sujetos se comportan un poco como reyes de pequeñas comarcas, donde ponen un juego sus necesidades como una curiosidad, y si hay malestar por alguna necesidad, el camino para hallar la respuesta debe ser rápido y sin obstáculos.

El psicoanalista debe hacer un trabajo, a una velocidad distinta de la época de Freud, no digo que el tratamiento deba ser rápido, sino que el analista dispone de un tiempo diferente al concedido en la época de Freud.

Para nuestra cultura no es tan accesible asimilar las aventuras y desventuras de un rey, lo máximo a lo que nos hemos aproximado, fue a los Reyes magos, pero acá el rey-es mago ya que termina haciendo polvo su tartamudez, bueno me corrijo tan solo lo controla, una neurosis controlada, dominada, manejada, equilibrada.

El final es triste si uno escucha ese “míreme a mí”, por su-puesto un especialista en oratoria diría hay que mirar un punto, dirigir la mirada a un punto fijo, pero acá el punto es que, ese otro hace de soporte, sostiene el peso de un síntoma con la mirada, y “una mirada suya” si no bastara para sanarlo, bastará para sacarlo del apuro.

El camino que propone recorrer el psicoanálisis se transita con la asunción de la implicación en aquello que lo hace sufrir.

El camino intenta desembocar en adueñarse de las palabras que marcaron al sujeto. Teniendo en cuenta este Rey con la voz entre-cortada podríamos decir, que su conquista es llegar a tener una voz propia, un estilo de vivir propio.

Esta película propone una superación personal y si sigue esa propuesta la película no trastabillea. Y nos convoca sobre un decir.

 







 
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