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TEATRO

Notas 1 - 4 de 4

TITULO de la OBRA:EL LOQUERO DE DOÑA CORDELIA
FECHA: 2012
LUGAR: Circuito Cultural Barracas, Iriarte 2165. Barracas
ACTORES:
DIRECCION: : Ricardo Talento

COMENTARIO:

La antigua pensión de Doña Corela o El Loquero de Doña Cordela


"La antigua pension de Doña Cordelia es conocida como El Loquero de Doña Cordelia, ya que ahi se han ido hospedando a lo largo de los años, los considerados locos por el resto del barrio. Estos pensionistas influenciados por los faustos del Bicentenario, en el año I hacia el tricentenario, han decidido “Refundar” la revolucion de mayo.

Se han propuesto “Refundar” todo lo “Fundado” en estos doscientos años: desde una historia contada segun las conveniencias de turno, hasta las relaciones vecinales y certezas personales que rigen socialmente. No se conocen los resultados finales de esta “Refundacion” porque recien empieza, pero el mismo elenco se pregunta en una cancion final

¿Por que es tan dificil pensar otras formas de construccion? ¿Por que desde la locura? ¿Donde quedo prisionera la cordura que no es capaz de imaginar algo distinto a lo ya imaginado? En lo de Cordelia lo estan intentando.

" ¿Serà que la cordura está presa, y la locura permite escapar? ...Y soñar que no sea de locos, abrirnos la puerta y como gente cuerda otro mundo imaginar. Que no sea de locos, abrirnos la puerta, y como gente cuerda otro mundo imagina

 

CIRCUITO CULTURAL BARRACAS
Av. Iriarte 2165 (mapa)
Capital Federal - Buenos Aires - Argentina
Teléfonos: 4302-6825
Web: http://www.ccbarracas.com.ar
Entrada: $ 40,00 - Viernes y Sábado - 22:00 hs 




TITULO de la OBRA:“El Trencito Polonia”.
FECHA: Octubre 2011
LUGAR: Un Cuadradito espacio minimo teatral
ACTORES:

Mariana Petruelo y Celina Bermejo

Seba Raffa

Sonidista: Rodrigo Gomez


DIRECCION: Seba Raffa

COMENTARIO:

“El Trencito Polonia”. O  “Una Obra, un viaje a la experiencia analítica”

por Monica Magaldo

Quien tiene la experiencia de un análisis, sabe lo que se siente querer comprender lo que le pasa y lo que va pasando en cada encuentro.

Encuentros que paradójicamente nos provocan, entender menos de lo que creíamos que entendíamos.

 Los actores son los interlocutores que entre si comienzan un dialogo, o una dialéctica dónde  se reclaman el deseo de uno por el otro.

Son tres, como los componentes de la sesión analítica: analista, analizante e inconsciente, aunque preferiría decir; palabras, solo que son palabras que no tienen sentido común. No es para todos o algunos, son las palabras que se dirigen para uno solo y para que solo ese, sancione algo de lo dicho.  “El trencito Polonia” es así, depende  de quién lo escucha y vivencia, el sentido  que comunica.

Esta obra tiene este efecto,  como una sesión de análisis. Con los silencios, las irrupciones de emociones a veces bien antagónicas, que van cambiando el clima de la obra, a veces señalada por sonidos, que operan como un corte de sesión.

Sin embargo no es tan  incomprensible  y solitaria: se puede entender, la confusión del amor y los sexos, bordeando el erotismo con ternura y  agresión, parece que nunca se llega  a la satisfacción absoluta y ahí cuando uno está esperando, encontrar lo pleno. Descarrilamos en la insistencia de cada escena interrumpida por algún imposible displacentero.

Lo interesante es donde se apoya esa imposibilidad, a veces en los objetos  que las escenas muestran, objetos incompletos, feos o en los cuerpos de los actores, es significativo el trabajo actoral para expresar cierta belleza estética  pero imperfecta.

 

Un Cuadradito Espacio Minimo Teatral

Virrey Loreto 3631

uncuadraditoteatro@yahoo.com.ar

3527-5290



TITULO de la OBRA: "El descenso del Monte Morgan"
FECHA: Febrero de 2011
LUGAR: Teatro Metropolitan
ACTORES:

Oscar Martínez,Eleonora Wexler,Carola Reyna


DIRECCION: Daniel Veronese

COMENTARIO:

"El descenso del Monte Morgan de Arthur Miller"

por Gustavo Cappelli y Carlos Vilaseca

La lectura de las primeras páginas del libro no me atrapó, pero la insistencia de un colega que había presenciado la puesta en escena de la obra unos días antes, me permitió mantener la vista sobre el resto de las hojas. (Buenos Aires, enero del 2011, puesta en escena en el teatro Metropólitan). De todos modos antes de llegar a la mitad del guión, Arthur Miller, en boca del protagonista: Lyman; me sumergió en las profundidades de esta historia, de la que aún hoy sigo salpicado por numerosas razones.

Voy a procurar hacer mi comentario sin describir mucho el argumento y preservar el misterio del final de modo de conservar el espacio para que cada lector busque y encuentre el final dentro de sí, o no. Con la varita psicoanalítica en la mano se puede convertir, interpretar y sobre-interpretar el contenido de esta historia de diferentes maneras.

Se lo puede tomar desde el lugar del diagnóstico, y clasificar la posición del protagonista como una neurosis obsesiva, esto lo permite si recortamos la división entre la corriente tierna y la erótica. El mismo Lyman lo confirma con sus palabras: … “Vuestras corrientes opuestas son como cables eléctricos pelados”. (Página 54)

Una de las mujeres puede ser considerada como: “La Señora, inexperta sexual, con su maternidad abnegada” (página 54) y la otra la carne: “en un principio, al menos, todo era carne” (página 55).

Como en toda neurosis obsesiva no está ausente el tema de la muerte y lo transitorio de la vida: “Sólo necesitaba brindarnos una ocasión furtiva para mirarte una vez más, la vida es tan absurdamente corta…”, (página 110) “…. Me quedo con esta anacrónica energía que Dios me ha dado y que usaré hasta que me echen la palada de tierra en la boca, ¡Vida…! ¡A la mierda la muerte y el morir…!” (Página 104).

Y hablando de muerte, no falta la posible vida de escritor que Lyman dejó sepultada en el pasado y las frases del padre que marcan un camino, en relación al éxito económico.

También la obra inyecta una fuerte crítica a la monogamia, el matrimonio y la manera de llevar adelante esos ideales. Sin duda se puede desde el psicoanálisis hacer algunos comentarios apoyándonos en las palabras de Lacan, que aunque no recuerdo con exactitud, nos indica una y otra vez que algo en la relación sexual se juega como imposible de acomodar y que esa palabra empeñada en el matrimonio se erige como semblante en tanto pretende velar eso imposible que se juega en la relación entre hombres y mujeres. Y Lyman no cesa de cuestionar los semblantes, los ideales y la palabra empeñada.

Esta es una época donde lo simbólico, los acuerdos, los ideales se mueven con una tendencia a no quedar tan empeñados por la palabra dada, por lo tanto esos contratos o pactos simbólicos con mayor inconsistencia afectan la manera de subjetivizar las infidelidades y otras situaciones que antes eran hechos que indudablemente provocaban vergüenza, dolor, arrepentimiento o culpa. Lyman conoce las ventajas de estos nuevos tiempos de relativismo, cinismo y canallada, Tiene un excelente manejo de las palabras, y el guión nos hace ver las consecuencias de dicho manejo en lo amoroso. Leah, una de sus amadas, lo describe muy bien cuando estando en la mesa de reuniones se le ocurrió: “Me habla a mí básicamente”. Pero luego se dijo a sí misma: “Esa debe ser la razón por la que es tan buen vendedor, porque todo aquel con quién habla se siente amado” (página 59).

Por eso solo vamos a tomar el uso que hace Lyman de la “presunta división” a la que no está sujeto. Con implicación subjetiva en la división, podríamos tomar en cuenta la culpa, o el reconocimiento de los errores que cometió uno en la vida, esas fallas, esos actos fallidos, que nos interrogan todo el tiempo.

Otra forma de división puede ser la duda, o lo que se juega en el momento de llevar a cabo una decisión. Cuando Theodora, la otra amada esposa, lo acusa de hombre vulgar e insensible, Lyman hace presente la idea del error, para luego afirmarse en otros aspectos como por ejemplo como se ganó bien la vida (página 88). O cuando el amigo Tom le dice que ha dañado a esas mujeres, (el lugar de víctima- perjudicada) es explotado en esta historia, entonces Lyman dice que le ha dado a sus esposas una vida interesante y hasta mucho dinero.

También es verdad que la muerte nos parte, nos divide, y que no tenemos todo el tiempo del mundo; apoyado en eso Lyman aprovecha para “gozar de la vida”, ya que el tiempo es corto. También habla de la culpabilidad, pero que lo hable no significa que esté atravesado por ella, que realmente lo divida, y comienza diciendo que la felicidad de una de sus mujeres lo pone triste, y termina vociferando “al diablo la culpabilidad”. (Página 109)

Volviendo sobre el tema de la victimización, termina afirmando que “La verdad”, en esta historia, es que el único que sufrió fue él. !En realidad, si tengo el valor de admitir la estúpida verdad, el único que ha sufrido durante estos nueve últimos años he sido yo! (página 93) Es decir las explicaciones, los argumentos tales como la necesidad de tener mas de una mujer o lo que implica el matrimonio para la satisfacción de un hombre, son explicaciones que buscan justificar su goce. Porque si algo queda claro en este triángulo el único que decide es el goce.

Y la conclusión se nos estrella en la cara haciendo caer todas las máscaras: al goce no se lo puede domesticar, no soporta el molde de ningún ideal sea el que sea; la monogamia, la bigamia, o la poligamia, siempre queda un resto que se escapa. Oscar Martinez en el papel de Lyman logra llevar adelante una interpretación que nos pareció que fue fruto de una conversación con el mismísimo A. Miller. Y así lo siente el papel Oscar Martinez al comentar en una entrevista acerca de Lyman: “que no se trata de un cínico, ni de un pícaro sino de un hombre que ama a dos mujeres y mantiene un vínculo diferente con cada una. (Cielos Argentinos Año 2 Febrero de 2011) Eleonora Wexler en el papel de Leah hace lo suyo con inusitado encanto. Carola Reyna interpreta el papel de Theo que sin su impecable performance no seria posible apreciar a Leah. Pues en la obra se puede apreciar el balanceo entre las posiciones de las dos mujeres.

Una recomendación:

Tener precaución de con quien ir a ver la obra, en el caso de que en algún momento haya sido sospechado o acusado de infidelidad. Salvo que al salir del teatro tome muy en serio los argumentos de Lyman y cuente con el dinero apropiado como apoyo.



TITULO de la OBRA: "El casamiento de Anita y Mirko"
FECHA: 12 años consecutivos
LUGAR: Circuito Cutural Barracas
ACTORES:

Vecinos Actores


DIRECCION: Ricardo Talento

COMENTARIO:

"El casamiento entre dos culturas"

por Gustavo Cappelli

Se trata de una obra teatral que se lleva a acabo en el Barrio de barracas, titulada “El casamiento de Anita Y Mirko”, la componen un variado número de vecinos-actores.

Los invitados a la fiesta somos nosotros, el público. Voy a tomar solo ese aspecto donde el público también forma parte de la obra, espacio donde no nos ubicamos solo como meros espectadores para ser entretenidos.

Al llegar hice una corta cola de unos metro antes de que abriera su puerta el teatro, allí fui sorprendido por un señora que se alegró muchísimo de verme, dijo que creía que no iba a asistir por que le dijeron que estaba con problemas, pero que estaba feliz de poder verme y repetía: “finalmente llegaste”. Por unos segundos me encontré desorientado porque en verdad esa tarde tuve una serie de percances que pusieron en duda mi ida al teatro, y se lo hice saber al amigo que nos invitó, el cuál conoce gente que trabaja en la obra.

Al cabo de unos segundos me repuse cuando la señora en su extravagante vestido de fiesta exclamaba: “vino el primo” “vino el primo” dirigiéndose a otros en la fila. Hacía unos fines de semana atrás había concurrido al casamiento del hijo de un amigo, en esa fiesta eras casi forzado a levantarte para bailar y volver a la mesa para comer, eso unas seis veces. Pero aquí la cosa era bien diferente.

La alegría no estaba pautada por el Disk- Jockey, sino por el ritmo de un diálogo de familias de diferente origen. Estaba la familia del novio, unos rusos muy raros, hoscos de poco hablar, en el otro extremo la familia de la novia, los italianos super alegres, divertidos que no se le podía dejar de sonreírles. La obra posee varios aspectos dignos de tener en cuenta, una familia de mariachis que hacen un número para animar la fiesta, imperdible. Una seductora cantante de bolero centro americana, y un número variado de personajes como por ejemplo; un inspector de inmigraciones que es sobornado por el amor y que se suma a la fiesta.

Se comparte con los protagonistas la comida e incluso la torta de casamiento. En un momento nos casamos lo ya casados y los solteros, todos teníamos ganas de casarnos, sin ninguna duda.

La obra ubica la cantinela del desencuentro, incluso el de dos culturas diferentes, pero estos artistas supieron arreglársela con eso que aparentemente no anda y sobre todo haciendo partícipe a nosotros, el público.







 
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